COSÍO, PUEBLO DE CANTABRIA

A menos de 3 kilómetros de Puentenansa se encuentra la localidad de Cosío, donde residen algo más de 170 habitantes.

Se trata de uno de los pueblos más emblemáticos y mejor preservados del municipio, con un rico patrimonio arquitectónico y natural en el que destacan varias casas construidas entre los siglos XVII y XVIII:

  • Casa La Torre:Ubicada en el centro del pueblo y de época barroca, esta construcción tiene unas proporciones peculiares, especialmente la altura del segundo piso. En él alberga un monumental escudo con las armas de Cosío, timbrado por yelmo con dos leones tenantes, y otros motivos. La casa ha sido ampliada y cuenta con un túnel por debajo para permitir el tránsito por la calle.
  • La Casona: Situada a pie de la carretera, frente a ‘La Torre’, es una construcción barroca a la que se accede a través de una portalada presidida por un escudo timbrado con dos leones tenantes y varias sirenas talladas. Porta las armas de Rubín de Celis, Cosío y Bedoya. El elemento más característico de la casa es la capilla que tiene adosada en el extremo, fundada por Francisco Rubin de Celis a principios del siglo XVIII.
  • Casa La Panda: Se encuentra en la entrada del pueblo. Tiene dos pisos con profundos muros cortafuegos y un balcón de madera, tallado, al centro. Presenta varios escudos y piezas talladas a lo largo de su fachada.
  • Casa La Llosa: Subiendo a la plaza del Tarreru, en la parte superior, se encuentra esta casa, edificada por el montañés Moisés de Cosío. Los escudos que luce, portan las armas de Cosío y los leones tenantes. En esta plaza se asienta la fuente ‘El Tarreru’, que por la noche tiene una bonita iluminación.

Por esta riqueza cultural y los esfuerzos realizados en su conservación y mejora, en 2016 Cosío fue galardonado con el premio Pueblo de Cantabria, siendo calificado como una auténtica “joya” por el presidente de la comunidad autónoma, Miguel Ángel Revilla.

Espectáculo visual del Vendul
A su paso por Cosío, el Vendul dibuja un precioso paisaje que puede observarse desde los distintos puentes que hay en la localidad. Entre ellos, señalar el que sube camino a la iglesia, datado en la primera mitad del siglo XVIII, de un solo ojo y perfil alomado.

La iglesia a la que conduce presenta tres naves, cabecera recta y españada de dos troneras. En el interior, la capilla mayor está cubierta con bóveda de crucería estrellada, mientras que las naves lo hacen con armadura de madera. Conserva una inscripción de la familia Cosío, un fragmento de retablo del siglo XVII con la Virgen del Carmen y algunas imágenes de interés.

Especialmente interesante es dedicar unos minutos, al llegar al pueblo, a la plaza de Moisés Cosío, donde se ha instalado una zona recreativa para los más pequeños y hay diversos elementos conmemorativos. Anexa a esta plaza se encuentra la bolera de la localidad, que acoge destacados torneos, entre ellos, el que se celebra por San Miguel, la fiesta más importante del municipio. Explorando un poco este espacio, es posible obtener una de esas fantásticas vistas del Vendul.

Y ya camino hacia San Sebastián de Garabandal, este afluente del Nansa ofrece un rincón espectacular, el pozo verde, donde es posible bañarse mientras se disfruta de semejante regalo de la naturaleza.

Vestigios del siglo XI
Recientemente, un equipo de arqueólogos ha dirigido una investigación en el alto conocido como 'El Torraco', donde se han identificado los restos de una fortificación que ha sido datada en el siglo XI, así como unas espadas de características muy inusuales en Cantbria. Más detalles sobre esta información aquí.