VECINOS DE RIONANSA DESPIDEN EL AÑO JUBILAR CON UNA RUTA A STO. TORIBIO

19/04/2018

Una veintena de personas ha participado en la actividad, organizada por el ayuntamiento

El Ayuntamiento de Rionansa organizó, el pasado sábado, una ruta desde la localidad de Riclones hasta el monasterio de Santo Toribio de Liébana. Una iniciativa con la que se ha cumplido un doble objetivo, por un lado, despedir el Año Jubilar, que concluye este domingo, y por otro, impulsar actividades al aire libre en el municipio.

23 vecinos de Rionansa, acompañados del monitor deportivo del consistorio, Esteban Saavedra, comenzaron la ruta a las seis de la mañana. Por delante, más de diez horas de camino que culminaron en la Puerta del Perdón.

El itinerario escogido ha pasado por La Fuente, Burió, Collado de Hoz, Cicera, Canal de Franco, Lebeña, Camino viejo de Lebeña, Castro Cillorigo, Tama, Potes y Santo Toribio.

En total, 36 kilómetros de espectacular belleza natural que han conquistado a los senderistas.  “A pesar de la dureza de la peregrinación y los kilómetros, acabaron encantados, sobre todo les gustó el tramo entre Cicera y Castro Cillorigo”, indica Saavedra.

Para el recorrido de vuelta, el Ayuntamiento de Rionansa dispuso un autobús que dejó de nuevo a los vecinos en Riclones. El balance de la actividad es my positivo, “hemos visto que cuando promovemos actividades interesantes, la gente se vuelca con ellas y pone todas sus ganas para que salgan adelante”, asegura el monitor.

Desde el consistorio también están satisfechos con la actividad realizada, “hemos dado respuesta a una petición de los propios vecinos, que nos manifestaron su interés por hacer esta ruta y, además, damos continuidad a nuestro objetivo de promover iniciativas al aire libre en Rionansa”, explica Pedro González, alcalde del municipio.

De hecho, el consistorio ya está pensando en impulsar otras rutas de montaña por la zona que se sumen al proyecto deportivo del ayuntamiento. Una de ellas,  será la recuperación del antiguo camino a Liebana por San Sebastián de Garabandal, atravesando Peñasagra, el cual, según algunos historiadores, es uno de los que cuenta con documentación cartográfica más antigua.